El PP de Aljaraque, anda repartiendo por las casas del Municipio, un Boletín Informativo, en el que destaca las malas decisiones y la cuestionable gestión del Equipo de Gobierno actual, en diferentes aspectos. Sin embargo, no dice nada de sus propuestas, y por supuesto se olvida de su gestión en el pasado, cuando ellos gobernaban.
Me llama especialmente la atención la contraportada, destinada fundamentalmente a Corrales, que cualquiera que la lea y no haya estado aquí para vivirlo, podría entender que son los defensores a ultranza del patrimonio industrial minero, y que no han hecho nada para destruirlo. Incluso me citan a mí personalmente, que al parecer he hecho unos comentarios despectivos sobre el origen de las Fiestas de San Pedro, calificándolos como todo un despropósito.
Parece que el señor David Toscano, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Aljaraque, se ha apuntado al lema de “difama, aunque sea sin razón, que algo quedará”; al parecer no tiene otros argumentos, y tiene que inventarse una excusa para desgastarme políticamente. Y me refiero a David, pues este artículo no se sabe quién lo firma; ni tampoco se dice qué comentario he hecho al respecto, ni dónde, ni cuándo, ni qué motivo se esgrime para considerarlo despectivo.
Hacer una observación ofensiva, de tal calibre, sin argumentar, tiene un nombre, y se llama falta de valentía política. Hombre, yo también puedo decir, dentro de mi subjetividad, que usted ha hecho comentarios ofensivos contra el origen de cualquiera de las fiestas de nuestro Municipio, y quedarme tan pancho, sin especificar que es lo que dijo. Sin embargo no lo haré, porque esa no es mi manera de hacer “política”. Mire, yo me dirijo a usted con las cartas boca arriba, sin ocultarme en un panfleto, que ni firmo ni argumento.
Y me explico: parece que el despropósito que he dicho, según sus propias palabras, es referirme al origen de estas Fiestas, en la invitación que un jefe de departamento escocés, Pedro Shunter, a finales del siglo XIX, hacía a empleados y algunos obreros en el jardín de su casa, para celebrar su santo u onomástica. Dicha fiesta siguió llevándose a cabo, y dado el crecimiento continuo de la plantilla, que desbordaba el espacio del patio de la casa de Don Pedro, y la necesidad de darle un enfoque más acorde con las costumbres de la tierra, en agradecimiento al jefe escocés, por su delicadeza, se asumió por los empleados y obreros de Corrales, y sus familiares, que las fiestas se convirtieran, con el paso del tiempo, en las mayores del núcleo. ¿Este es el despectivo y desproporcionado comentario?
Esto, que usted considera un comentario despectivo, forma parte del libro titulado “Corrales: azufre, cobre y río: de enclave minero a población dormitorio”, de Juan Manuel Carvajal Quirós, editado en el año 2005, con la colaboración y sello del Ayuntamiento de Aljaraque, en el que usted era concejal de gobierno. Si quiere leer lo dicho, está entre las páginas 304 y 305 del libro citado. Y si quiere le recuerdo las fuentes, que por no nombrarles, le comentaré que entre ellas había un destacado miembro del PP, que compartía gobierno con usted. Y otras muchas personas de Corrales, que me merecen bastante respeto (Encontrará en la página 349 una relación de las personas entrevistadas).
Yo creo que lo que es un despropósito es su comentario, pues la gente de Corrales, conoce su historia. Y le diré más, le hace falta leer las cosas que usted incluso colabora en editar, y si usted considera que la historia recogida por el autor del libro es incierta, demuéstrelo argumentadamente. Y, por favor, no utilice usted la política para jugar con la historia de un pueblo.
Y hablando de historia, y de memoria, le quiero comentar, por si usted no lo recuerda, que cuando ustedes gobernaban, se encargó un malacate para adornar una rotonda en Corrales, que si usted lo desconoce, le diré que no tiene que ver nada con la historia de este pueblo. Y eso, si usted no lo sabe, se llama desconocer la historia y el patrimonio de Corrales. Pues lo que aquí había eran vías, trituradoras de mineral, trenes que iban y venían, muelles de carga, un transportador, cocheras, quesos o cambios de vía, un hospital, una máquina de la sierra, grúas, etc.. Y un pueblo que se ocultó detrás de una cadena de empresas, y de unos bloques de viviendas, y de una gasolinera en medio de un pueblo.
Y como su memoria parece débil, le diré que casi todo ese patrimonio industrial y minero, se destruyó en la época en la que ustedes han gobernado, cambiándolo por viviendas, para hacer ganar mucho dinero a ciertas inmobiliarias.Tomen ustedes más productos para la memoria, y lean mucho más sobre la historia de Corrales. Por cierto le recuerdo que más, cuando se utiliza como adverbio de cantidad, se tilda en la “a”, sobre todo cuando se escribe en negrilla y es la tercera palabra del titular. Cultívese.
Sebastián Rivero Rodríguez – Blog.-www.iualjaraque.es/sebas